¿Quién instala (y roba) los monolitos?

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En esta vida hay pocos misterios. Casi todo se puede explicar científicamente, de manera que esa palabra está reservada para grandes enigmas. De momento, hay uno que se lo ha ganado hasta que se demuestre lo contrario. Se trata del misterio de los monolitos, unas estructuras metálicas de gran altura que parecen clavadas en la tierra, imposible de sacarlas de ahí.

Por esto último, y porque nadie ha visto a ninguna persona colocarlos, la gran pregunta es quién los instala, y también quién los roba. Es decir, de la noche a la mañana aparecen clavados en diversos rincones del mundo y de repente, un día cualquiera, ya no están. Y nadie ha sido capaz de averiguar o decir qué son o a quién pertenecen.

El pasado 18 de noviembre de 2020 apareció el primero. Lo descubrió un biólogo que contaba muflones en el sudeste de Utah, en Estados Unidos. Este encontró una estructura de unos tres metros de altura en medio de la nada, muy parecida a la película ‘2001, Odisea en el espacio’, de Kubrick. Desde entonces, ya se han rastreado más de 200 monolitos.

Los últimos en aparecer en España

El pasado 8 de abril fue encontrado en un paraje protegido cerca del monasterio de Santes Creus (Tarragona) un monolito de metal con algunas inscripciones en jeroglífico egipcio. Tan solo ocho días después de que apareciera otro a 150 kilómetros al norte, en la playa de Sa Conca, en Platja d’Aro (Girona). Dos piezas idénticas, las primeras vistas en Cataluña.

Antes, en diciembre, poco después del boom inicial, aparecieron otros dos en Ayllón (Segovia) y Tribados (Cuenca), separados también por una distancia similar, unos 165 kilómetros.

También en este 2021 se encontró uno en la provincia turca de Sanliurfa, al sur del país, que desapareció a los cuatro días a pesar de contar con vigilancia policial armada.

¿Quién está detrás? ¿Cuál es la principal teoría?

Uno de los grupos que se ha declarado autor de los monolitos es el colectivo artístico The Most Famous Artist. Afirmaron estar detrás de ellos y que cada uno costaba 45.000 dólares. Sin embargo, lo hicieron sin mucha convicción y no está del todo claro si simplemente se subieron al carro.

También se ha hablado de que es una obra póstuma de John McCracken, un escultor minimalista famoso por sus monolitos metálicos, que también ha reclamado la autoría, algo puesto igualmente en duda.

La realidad es que han aparecido réplicas por todo el mundo. Una web llamada Monolith Tracker ha contabilizado 225 monolitos, 198 verificados. La mayoría se reparten entre Europa y Estados Unidos, y en España ya se han encontrado cinco.

Para intentar averiguar la autoría de los últimos, el periódico La Vanguardia ha hecho una investigación por Cataluña preguntando a periodistas, testigos, aficionados o colaboradores del primer colectivo mencionado, pero en ningún caso, como todas las investigaciones, se ha podido averiguar quién puso allí los monolitos. Continúa el misterio.

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