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11 diciembre, 2019
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Adicciones, obsesiones y talento: el arduo camino de Bradley Cooper para llegar a lo más alto de Hollywood

Con mucho esfuerzo y años de lucha, Bradley Cooper cumplió uno de su sueños: dirigió, coescribió y protagonizó A Star Is Born, con Lady Gaga. También compuso varias de las canciones del filme, concretando otra de sus fantasías: interpretar a un músico en el cine. Uno de los seis roles que siempre quiso jugar en un set de rodaje. Después de A Star Is Born, sería imposible pensar que alguien lo subestime de nuevo en Hollywood. Pero él no da nada por sentado.

Lo he escuchado todo en mi carrera. Al final, debes preservar tu atención para el trabajo y no escuchar a nadie. Las personas que me importan, que se preocupan por mí, me dijeron que no dirigiera ‘A Star Is Born’. Me dijeron que sería demasiado difícil y que debería comenzar con algo más fácil. Por suerte, no escuché. Me encantó que fue muy, muy difícil hacer esta película. De lo contrario, no tendría el mismo valor. Y ese siempre ha sido mi objetivo: hacer algo, sin importar cuán difícil sea, eso será recordado“, confesó Cooper en una sincera y extensa entrevista con W Magazine.

Conocido por películas como El lado bueno de las cosas y ¿Qué pasó anoche?, se lanzó como director en un filme que parece tener rastros de su vida personal, pero elige no hablar de ello con la prensa. También evita hablar de su pasado con las drogas y el alcohol. Sobre su pequeña hija Lea de Seine y  su esposa, la modelo rusa Irina Shayk, con quien está en pareja desde 2015, tampoco habla. Pero sí elige ser honesto cuándo es interrogado sobre su arduo trabajo para convertirse en el artista que siempre deseó ser. Cuatro veces nominado a los Oscar, y aún sin la cotizada estatuilla, admitió que sintió vergüenza cuando la Academia no lo reconoció en su debut como realizador: “Sentí que no había hecho mi trabajo”.

Tras varios años en una ascendente carrera, Cooper puede presumir de llamar “padre” a Robert De Niro tras haber colaborado con él en cuatro películas, de ser amigo de la leyenda Clint Eastwood, y de tener un admirador confeso en Sean Penn, quien afirmó que el debut como director de éste era “lo mejor que había visto en años”.

Pese a que en la actualidad tiene el reconocimiento tanto de sus pares como del público, no fue fácil para él: tuvo que plantar cara a varios obstáculos para lograr brillar en Hollywood.

Bradley Charles Cooper nació en Filadelfia el 5 de enero de 1975. Hijo de Charles, un bróker de la bolsa de Merril Lynch, quien falleció en 2011 de cáncer de pulmón, y Gloria, una presentadora de televisión de la NBC. A pesar de que, hoy en día, lo vemos como todo un sex symbol, el actor tuvo un accidente de niño que le desfiguró la cara. Una lámpara de cristal cayó sobre él y le dejó seis cicatrices. 

A los 12 años sintió la vocación después de ver El hombre elefante de David Lynch. “Esa historia me cambió. Se quedó en mi piel y dejó una marca indeleble. Ahí fue cuando pensé, conscientemente, quiero hacer este trabajo“, dijo a Vanity Fair.

El filme de Lynch le impactó tanto que la representó como proyecto final en la escuela de actores, y lo volvió a hacer de forma profesional en el año 2014.  Acompañado de Patricia Clarkson (Big Little Lies), el intérprete consiguió la tan deseada atención de la crítica. “Cooper nos recuerda que algunas estrellas sí pueden actuar. Es impresionante”, publicó  The Guardian.

Antes de comenzar su carrera en la actuación, Cooper probó suerte en otros empleos. Uno de ellos fue su trabajo como portero en un hotel, del cual recuerda con humor las habilidades que adquirió en una entrevista para  People. “Puedo abrir dos puertas a la vez, una con el brazo y la otra con el pie. Estoy bastante orgulloso de eso”, comentaba entre risas.

Era un buen estudiante. Se graduó con honores de la Universidad de Georgetown , Washington DC, con un título en literatura inglesa y luego estudió una maestría en el famoso Actors Studio de Nueva York, finalizando en el año 2000. Allí conoció a su mentora, Elizabeth Kemp, quien falleció en 2017 y a quien le dedicó “A Star is Born” . 

Adicción a las drogas y al alcohol

La inseguridad lo empujó al alcohol. Ocurrió cuando estaban rodando la serie Alias. Entró en una destructiva espiral de drogas y alcohol de la que tuvo que salir de un solo golpe. “Fue una época difícil”,  dijo en una entrevista.

“Si continuaba con el consumo iba a sabotear mi vida entera“, ha confesado el actor. Cooper no consume alcohol ni drogas desde los 29 años. El actor decidió dejarlo después de protagonizar un incidente durante una borrachera. “Estaba en una fiesta y deliberadamente estampé mi cabeza contra el suelo, como intentando demostrar que era un tipo duro”, afirmó en una entrevista con Hollywood Reporter. Después de ese momento, decidió mantenerse sobrio. 

El largo camino de los papeles menores al estrellato

Sus inicios en la pantalla fueron difíciles. Hace menos de una década pocos sabían quién era. Cooper comenzó su carrera profesional en un capítulo de la segunda temporada de Sex and the City (1999) e hizo su debut cinematográfico en We Hot American Summer. En 2002 participó en la película Changing Lane, pero sus escenas fueros eliminadas de la versión final. Un años después hizo varios episodios en series como Miss Match y en La ley y el orden. Entre 2007 y 2009 apareció  esporádicamente en Nip/Tuck.

En la exitosa serie Alias, Bradley interpretó a Will Tippin, un periodista y amigo de Sydney Bristow (Jennifer Garner) que busca pistas relacionadas con la muerte del novio de Sydney, sin embargo, el personaje solo fue un habitual en las dos primeras temporadas. Hablando con GQ sobre su tiempo en el show, explicó su frustración cuando su rol se redujo: “Solo trabajaba tres días a la semana … y luego, durante la segunda temporada, quedé aún más marginado. Su lucha contra el abuso de drogas y alcohol lo llevó a querer abandonar la actuación durante la filmación de la serie y renunció con la creencia de que pronto sería despedido de todos modos.

Luego participó en las películas Yes, Man (2008) y Wedding Crashers (2005) junto a Owen Wilson y Vince Vaughn. En 2009 se estrenó Loca obsesión, película que coprotagoniza junto a Sandra Bullock.  Fue considerada como la peor de toda su trayectoria y por la que ganó el Razzie a la peor pareja. Ese mismo años compartió elenco con Jennifer Aniston, Ben Affleck y Drew Barrymore, entre otros, en la comedia romántica Simplemente no te quiere. 

El estrellato le llegó con ¿Qué pasó ayer?  (The Hangover), la comedia oscura que lo posicionó como ídolo para toda una generación de jóvenes. La exitosa película sigue a tres amigos que se despiertan de una despedida de solteros en Las Vegas con el soltero perdido y sin recuerdos de la noche anterior. Gracias al éxito de la primera entrega, se lanzaron dos más.

En 2010, Cooper apareció en dos películas. Formó parte del elenco que protagonizó Historias de San Valentín, dirigida por Garry Marshall, y  The A-Team junto a Liam Neeson.

Su trabajo en Silver Linings Playbook (El lado luminoso de la vida) bajo las órdenes de David O. Russell, que le valió su primera nominación a los Oscar en la categoría de mejor actor, y más tarde sería nominado los dos años siguientes por su trabajo en American Hustle ( La Gran estafa americana) y American Sniper. 

Cooper estudiaba obsesivamente todas las diferentes actuaciones, así como el trabajo de iluminación y cámara. Pedía a J.J. Abrams, el creador del show, que le compartiera las grabaciones para verlas en casa. Pasó muchas muchas horas en la sala de edición para intentar aprender el trabajo de dirigir. “Estaba fascinado por todas las cosas relacionadas con el rodaje”, dijo. “Yo era el que hacía preguntas todo el tiempo. La emoción para mí nunca ha sido solo actuar “.

Sus primeras oportunidades fueron como galán, más exigido a lucir atractivo físico que talento interpretativo. Sin embargo, él asegura que en más de una oportunidad haber sido descartado en algún casting por “no ser demasiado follable”. Sin embargo, Cooper consiguió el título de el “hombre vivo más sexy del mundo” en el año 2011 de la revista People, un honor que también recibieron estrellas coma George Clooney  y Brad Pitt.  “Creo que mi aspecto es decente. A veces puedo lucir genial y otras veces estoy horrible“, dijo el intérprete a la publicación.

El proyecto más preciado

Cooper dirigió A Star Is Born, escribió el guión y varias de las canciones de la película (“Black Eyes” , Too far gone”), y supervisó cada detalle de la producción. Incluso aprendió a cantar y hablar como una estrella de la música country, bajando su registro vocal una octava para que suene rasposo y desgastado. Desde el comienzo de su carrera profesional como actor, Cooper se ha sentido intrigado por algo más que el personaje que interpreta, y había una sensación de que sus sueños ambiciosos se estaban haciendo realidad con esta película.

El cuatro veces nominado al Oscar esperó hasta los 40 para cumplir su sueño de dirigir. “Cuando uno va envejeciendo, el tiempo se convierte en la moneda de cambio. Por eso me dije que había llegado el momento de hacerlo“, reconoció.

Todo el arranque del filme en un escenario en directo en que Cooper arremete con una guitarra eléctrica el excelente “Black Eyes” es fruto de un intenso entrenamiento y aprendizaje musical. El actor se acercó a Lukas Nelson, hijo de Willie Nelson, para que lo ayudara en lo relacionado con el mundo de los conciertos de rock y country. Y de hecho, esa secuencia se rodó durante un auténtico concierto de Willie Nelson y Jamey Johnson; Cooper sólo tuvo ocho minutos para rodar la misma. 

Pese a su fama y popularidad, para Cooper no fue fácil que apostaran por su proyecto de filmar una cuarta versión de A Star is Born (1937, 1954, 1976) junto a Lady Gaga, quien nunca había trabajado en cine. Cuando finalmente le dieron la oportunidad, se esforzó al máximo. 

Para buscar el apoyo y referente necesario para prepararse para este rol, Cooper encontró la inspiración en el cantante Eddie Vedder, líder de la banda de música Pearl Jam.  “Fui a Seattle y pasé cuatro o cinco días con él y le hice 9.000 preguntas. Y me dio pequeñas cosas que sólo los músicos saben qué hacer, sólo estéticamente y por dentro“, reveló el actor cuando se le preguntó sobre su papel de Jackson Maine, un rockero que lucha contra la depresión y su adicciones que se enamora de Ally, una joven que perdió la fe en sí misma. Pero Cooper, reveló Vedder, se mostró muy escéptico con la capacidad del actor para pasar por cantante y guitarrista rock. 

El “no ” de su ídolo que lo llevó a su primer trabajo detrás de cámara.

Cooper, de hecho, había estado pensando en A Star Is Born por algún tiempo. Clint Eastwood, uno de sus mentores, le había sugerido que protagonizara una remake que estaba considerando dirigir. “Tenía 38 años en ese momento y sentí que era demasiado joven para el papel“, explicó Cooper. “Decirle que no a Clint Eastwood fue lo más difícil que he hecho. ¡Es mi héroe!“.  En 2014, Eastwood y Cooper trabajaron juntos en American Sniper, que ganó más de USD 500 millones en la taquilla y le otorgó a Cooper su segunda nominación a los Oscar al mejor actor en un papel principal.

Durante la promoción para American Sniper, Eastwood y Cooper estuvieron en un evento en el hotel Chateau Marmont, en Los Ángeles, donde Annie Lennox estaba presentando “I Put a Spell on You“, su canción de la película de 2015, 50 Shades of Grey. Cooper estaba hipnotizado. “Mientras ella cantaba, vi las venas en su cuello estallar, y le dije a Clint: ‘Hagamos A Star Is Born’. Él contestó: ‘Ese barco ha navegado’. Esa noche me fui a la cama y vi todo el principio de la película en mi mente, y sabía que tenía que dirigirla “.

A pesar de haber recibido ocho nominaciones a los Oscar por A Star is Born (sólo ganó el de mejor canción) y pasar muchas horas al día encerrado en su casa para componer, Cooper reconoció no estar satisfecho con el resultado de su primer trabajo detrás de cámara. ¿Por qué? La Academia de Hollywood no lo tuvo en cuenta en la categoría de Mejor dirección en los últimos premios Oscar.

Para él fue doloroso y no tiene pudor en decirlo.”Me sentí avergonzado porque sentí que no había hecho mi trabajo“, reveló el actor, que con dicho filme recaudó más USD 200 millones.

Comida italiana y Creedence 

El modo en que Cooper eligió a Gaga como la idónea para protagonizar su opera prima se asemeja al típico cuento de hadas hollywoodense e inspira la primera parte del filme, que contó con un prepuesto de USD 38 millones.

El actor reconoció que no conocía mucho la música de Lady Gaga o, como Cooper la llama, Stefani (Su nombre de pila es Stefani Germanotta). La cruzó por primera vez en un evento a beneficio. Gaga estaba allí para una presentación musical. “Stefani salió con el cabello peinado hacia atrás, y cantó ‘La Vie en Rose’. Me quedé impresionado”. Justamente el tema de Édith Piaf con que, en un bar de Drag Queens, obnubila al inicio del filme a Cooper en su papel de rockero alcohólico Jackson Maine. Inmediatamente la imaginó como su protagonista y al otro día le propuso actuar en la película.

“Llamé a su agente al día siguiente y le dije: ‘¿Puedo ir a su casa y encontrarme con ella de inmediato?’ Conduje hasta Malibú, y nos sentamos en su porche, y lo siguiente que sé es que estoy comiendo espaguetis con albóndigas, y dije, ‘¿Podemos cantar una canción juntos?'”, recuerda el actor, quien sacó su teléfono y grabó el improvisado dúo. A Cooper le encantó: “Inmediatamente nos sentimos cómodos el uno con el otro. Hicimos una especie de trato: creía en ella como actriz y ella creía en mí como músico”. 

Video inédito del día en que Bradley Cooper y Lady Gaga se conocieron y cantaron juntos por primera vez en la casa de la estrella pop en Los Ángeles. 

El actor llegó a describir su primer encuentro con la compositora de “Shallow”, y flamante ganadora del Oscar, así: “Ella bajó por las escaleras y vi sus ojos. Honestamente, algo hizo click y me dije mi mismo: ‘Wow'”. Desafortunadamente, Warner Bros., que financiaba la película, no estuvo de acuerdo. Cooper tuvo que realizar varias pruebas de pantalla con Gaga para convencerlos de que podía interpretar a Ally. 

“Sorprendentemente, no estaba nerviosa ni asustada por la posibilidad de actuar en ‘A Star Is Born’. Cuando Bradley se acercó, inmediatamente se sintió como un espíritu afín. Cuando escuché lo conmovedora que era su voz, supe que la película funcionaría “, dijo Gaga. Ese rol cumplió su sueño Cooper luchó por ella, y Gaga lo sabe. Siempre le agradece en público esa oportunidad a quien ahora llama su gran amigo. “Puede haber 100 personas en una habitación y 99 de ellas no creen en ti, pero todo lo que necesitas es una y cambia toda tu vida ...”, dijo la estrella sobre su compañero en varias entrevistas.

Su mamá Gloria, Irina Shayk y su hija Lea de Seine, son las tres mujeres en la vida del actor. Cuando su padre falleció de cáncer de pulmón, su madre se fue a vivir con él a Los Ángeles, y muchas veces lo acompaña en su paso por la alfombra roja, como lo hizo en los últimos premios Oscar. A Irina la conoció luego de varios romances y un matrimonio de tan sólo cuatro meses.

En 2006 se casó con Jennifer Exposito. Aquello duró un suspiro. Después de enterarse de que ella había pedido el divorcio, tuvo que escuchar los reproches de su ex.  En 16 semanas de matrimonio, Exposito dijo que descubrió a un tipo divertido, inteligente, atractivo y también a un hombre “engreído, arrogante, manipulador, frío y con una personalidad cambiante”.

Cooper rehizo su vida con la actriz Rennée Zellwegger, con la que estuvo dos años. Cuando la relación parecía más que consolidada llegó la ruptura en 2011, el mismo año en que la revista People le eligió como el hombre más sexy del mundo. Luego llegaron Jennifer Lopez, Zoe Saldana, la modelo Suki Waterhouse…hasta que Irina se cruzó en su camino.

Cooper regresa como la voz de Rocket en los tan esperados Avengers: Endgame, y planea dirigir, coescribir y protagonizar una película biográfica sobre el legendario compositor Leonard Bernstein, según The Hollywood Reporter.  También se está involucrando más en la producción de películas, como la próxima película Joker protagonizada por Joaquin Phoenix, que tiene fecha de lanzamiento en 2019, y en la película biográfica sin título del ex luchador Hulk Hogan, protagonizada por Chris Hemsworth.

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