May 23, 2020
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Advierten que no se pueden “cerrar” pueblos y ciudades

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Con el mapa viral fracturado entre la ciudad de Córdoba y el resto de la provincia, los pueblos y ciudades del interior acentuaron esta semana sus controles de accesos para tomar distancia de la Capital, que registra más del 95 por ciento de los casos de Covid-19 de la última quincena.

Sólo con permiso. Sierras Chicas registra un intenso tráfico cotidiano en la ciudad de Córdoba. Esta semana acentuó los controles en rutas y accesos a sus localidades. (Ramiro Pereyra)

El objetivo está puesto en quienes viajan hacia o desde la ciudad de Córdoba, para evitar que lleguen casos positivos a localidades “blancas” o con semanas sin nuevos contagios y que, por lo tanto, han podido flexibilizar más actividades que la Capital.

Un episodio muestra el impacto de los brotes de Capital para el interior: una mujer de Arroyito que fue paciente del hospital Italiano de Córdoba regresó el domingo a su ciudad tras testeos de coronavirus que le dieron negativo. Pero el martes, con síntomas de fiebre, fue atendida en Arroyito y el hisopado dio positivo. Esa ciudad del departamento San Justo tuvo así su primer caso de Covid-19 y debió someter a testeo a decenas de contactos más.

Casi todos los municipios del interior acentuaron esta semana los controles en sus accesos. Tanto, que en algunos casos se denunciaron excesos y arbitrariedades.

Hubo intentos, incluso, de restringir la circulación de personal de salud y de seguridad entre Capital e interior, que finalmente quedaron acotados.

Desde el Ministerio de Gobierno de la Provincia se señaló que hubo comunicaciones con todos los intendentes. “Se los apoyó para que extremen las precauciones, pero se les advirtió también que no asuman medidas arbitrarias ni ilegales. No se puede impedir la circulación de personas autorizadas”, explicó un vocero del ministro Facundo Torres.

Hace unos días, desde esa repartición se le llamó la atención a un par de jefes comunales, reclamándoles que no tomen decisiones inconsultas en esta materia.

Desde el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) provincial, Claudio Vignetta marcó que “el criterio es que a toda persona con domicilio en una localidad no se le puede prohibir ingresar a ella, como tampoco a quienes trabajan en actividades esenciales, como personal de salud, policías y otros”. A la vez, avaló que se amplíen los controles sobre los que no tienen permiso de circulación.

“Que no lleguen”

Una medida que muchos municipios del interior adoptaron esta semana fue la de solicitar a sus vecinos que hayan tenido contacto “con la zona del Mercado Norte de la Capital” (donde se dio el último brote de contagio) que se reporten para hacerles un seguimiento de su aislamiento por 14 días.

Aunque dentro de cada localidad ya se flexibilizaron muchas actividades y la circulación aumentó notoriamente en las últimas semanas, la mayoría acentuó a la vez las restricciones para transitar por las rutas, mientras reforzó el control de accesos.

Casi todas piden los permisos de circulación para ingresar. Muchas miden la temperatura corporal, otras desinfectan cada vehículo que ingresa, algunas sumaron los testeos de olfato, varias exigen firmar declaraciones juradas de ausencia de síntomas. Y, en general, desalientan los viajes de sus vecinos a la Capital.

Algunas muestras

Entre muchos ejemplos posibles, en Cruz del Eje los proveedores no pueden ingresar y deben esperar que los comerciantes de la ciudad se dirijan a playas de transferencia ubicadas fuera del ejido a buscar sus mercaderías. Del Campillo y Tancacha, entre otras más, aplicaron esa misma medida.

Tancacha, además, sólo permite a sus vecinos viajar a la Capital con una autorización expresa de su Juzgado de Faltas.

El valle de Traslasierra es zona “blanca”, como región completa. Sobre la ruta de Altas Cumbres, que es su principal acceso, aumentaron las restricciones de circulación. “Se restringió el ingreso y el egreso de personas, se trata cada caso en particular, se toma temperatura, se hace una encuesta sanitaria y se piden las nuevas autorizaciones; las anteriores ya no sirven” explicó Lautaro Luna, de la Departamental San Alberto de Policía.

Los comisionistas tienen la salida más restringida hacia la Capital, pero varios se quejaron de los controles insistentes incluso para circular dentro de la misma región “blanca”. Señalan que su rol es clave para que menos gente viaje por trámites.

En esa región, como en todo el norte provincial, se escuchan planteos sobre la cantidad de personal de salud y policial que entra y sale hacia la Capital cada día.

En varias ciudades se resolvió limitar ahora el trabajo de los comisionistas. Por caso, en Río Tercero y La Carlota, entre otras, sólo se los autoriza viajar a Córdoba dos días a la semana y se les exige un aislamiento de 72 horas en sus domicilios tras cada travesía.

En General Deheza y General Cabrera se intentó acotar el ingreso de médicos desde Córdoba. Se impuso que sólo con hisopados de resultado negativo realizados 72 horas antes se les permitiera el acceso.

Esa medida resulta impracticable. En Río Tercero se ensayó, para los 40 profesionales de la salud que por semana ingresan desde Córdoba. Pero se la desactivó ante las complicaciones y costos que generaba, además de superar lo aconsejable por el COE. En su lugar, exigen la firma de una declaración jurada sobre inexistencia de síntomas, que también debe suscribir el centro médico donde prestan servicios.

En Río Tercero, desde esta semana, a cada persona que ingresa procedente de la Capital se le reclama un aislamiento de 72 a 96 horas, según los casos. En Morteros también, y le agregan la desinfección de cada vehículo.

En el sur, Río Cuarto toma la fiebre en sus accesos, exige permisos y sumó la firma de declaraciones juradas de ausencia de síntomas. Si la procedencia es la Capital, el control se refuerza.

Cerca, en Del Campillo, inventaron una mecánica para sus dos médicos que llegan de Córdoba. “Todas las semanas vamos a buscarlos en auto y se les hace un hisopado”, dijo la intendenta Ana Zanotto. Ese pueblo tomó una decisión inusual: “Decidimos volver a la fase tres de aislamiento. No tenemos casos, pero cuando se habilitaron los paseos recreativos hubo mateadas, juntadas; así que volvimos a la cuarentena anterior”, dijo Zanotto.

Varias ciudades optaron por cerrar algunos de sus accesos. Oncativo, por ejemplo, bloqueó el ingreso desde la autopista, para concentrar el ingreso (y el control) sobre ruta 9. Villa Dolores cerró todos los ingresos secundarios. Y decenas de localidades más han asumido decisiones similares.

También en la zona de Sierras Chicas

Sierras Chicas es la región que más circulación con la Capital registra.

Mendiolaza, Salsipuedes, La Calera, Río Ceballos y otras acentuaron esta semana el control de ingreso y egreso hacia la Capital: sólo para personas con permiso por actividades esenciales. Además, aconsejan a sus vecinos no viajar a Córdoba.

Unquillo solicita al personal de salud de otras localidades que se registre en el municipio como requisito para poder entrar y salir. Villa Allende, pegado a Capital, afirma que el 60% de los pacientes de su hospital son de barrios de Córdoba. Por el intenso flujo que va y viene entre ambas ciudades, solicitó un refuerzo en los controles policiales.

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado el 23/05/2020 en nuestra edición impresa.



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Sociedad

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