Jun 6, 2020
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El Inadi pide investigar la discriminación en FASTA…

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Cuando tenía 10 años, Victoria Caram era un niño y tenía otro nombre. Faltaban varios años para que iniciara la transición hacia su identidad de género femenina. Su familia siempre tuvo un muy buen pasar económico, y la mandó al colegio de elite de FASTA, en Yerba Buena, Tucumán, el primero que abrió la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino en el país. “Yo fui al Fasta Boisdron, soy transexual y creo que mi identidad de género siempre fue un poco obvia por lo que me hicieron pasar ocho años de un verdadero infierno. Me sometieron a incansables castigos físicos, varios terminaron en lesiones físicas, muchas hasta me dejaron marcas visibles, cicatrices horribles, pero las heridas más grandes y profundas me las hicieron en el alma, víctima del odio de esta gente. Me humillaron hasta el cansancio, hasta que en tercer año del secundario, convocaron a mis padres y les dijeron que me hacían el favor de no correrme en papeles pero que me tenían que sacar de la institución porque yo atentaba contra la doctrina de dios y de la patria. Hubo varios profesores que eran famosos por tocarnos demasiado y misteriosamente siempre se acercaban a la cremallera del pantalón…”, escribió Victoria, de forma anónima, en la cuenta de Instagram @testimoniosa, que abrieron ex estudiantes del colegio Aneiros, de FASTA, del barrio porteño de Flores, y luego aceptó hablar con Página 12 desde Holanda, donde vive hace varios años (ver aparte).

Su testimonio se adjuntó como prueba en una denuncia que hizo esta semana el INADI en la Justicia a partir de la investigación de Página 12 sobre FASTA publicada el lunes 1 de junio. El organismo presentó una demanda ante el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires para que se investigue a las autoridades de la red de colegios FASTA, por la posible comisión de actos de discriminación al promover en sus aulas adoctrinamiento homo y lesbofóbico y discursos de odio hacia el movimiento feminista, con manuales de uso obligatorio, como reveló este diario.

–Como máxima autoridad del INADI tengo la obligación de denunciar aquellos actos que, a priori, podrían calificarse como posibles delitos o contravenciones. En este caso puntual, entendemos que existen elementos suficientes para que las autoridades judiciales investiguen si los contenidos educativos emanados por la Red Educativa FASTA alientan el odio sobre el feminismo, y la diversidad sexual, entre otros grupos de personas– dijo a este diario Victoria Donda.

Tras la publicación de Página 12, los relatos de ex estudiantes se multiplicaron en redes sociales. Las historias se repiten: describen situaciones de bullying con aval o promovidos por docentes pero también episodios de abuso de poder y violencia sexual perpetrados por preceptores y religiosos.

Además, la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres de la Procuración General de la Nación, a cargo de Mariela Labozzeta, inició una investigación preliminar ante la posible comisión de delitos contra la integridad y la libertad de niños, niñas y adolescentes, según se desprendería de varios de los testimonios y que una madre de una alumna de uno de los colegios envió a la UFEM. También la UFEM cursó comunicaciones a los ministerios de Mujeres, Género y Diversidad y de Educación para ponerlos al tanto.

Unos días antes, el padre de otra alumna, del Aneiros, presentó una denuncia con el testimonio que su hija adolescente publicó en @testimoniosa, donde contó que sufrió episodios de hostigamiento y grooming de parte de un preceptor de la institución. En esa causa interviene la Fiscalía Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas de CABA, a cargo de Daniela Dupuy.

Un pedido de intervención

En la Cámara de Diputados, la diputada Mara Brawer, del Frente de Todos, presentó un proyecto de resolución –con firmas de legisladores del oficialismo y la oposición– en el que expresan “preocupación” por los contenidos educativos que imparte FASTA por considerar que son violatorios de la Ley Antidiscriminatoria, la de Salud Sexual y Procreación Responsable, la de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños, y Adolescentes la de Educación Sexual Integral, la de Matrimonio Igualitario y de Identidad de Género. Al mismo tiempo el proyecto insta a las autoridades de las provincias y de la ciudad de Buenos Aires en cuya jurisdicción funcionan los 23 colegios de FASTA a “que intervengan” para que cese esa violación de derechos y en caso de que no suceda se los excluya de la enseñanza oficial.

–Lo que imparten no es opinión ni está amparado en la libertad de culto: es claramente violación de derechos constitucionales –dijo a Página 12 la diputada Brawer.

Más denuncias

La denuncia del INADI fue presentada ante el Ministerio Público Fiscal de la ciudad de Buenos Aires y se basa en los artículos publicados el lunes en este diario sobre los contenidos que imponen con su manual “Evangelización y Cultura”, cuyo autor es Juan Carlos Bilyk, profesor de Formación Religiosa en el Colegio FASTA San Vicente de Paúl, del barrio de Villa Devoto, y responsable de los contenidos y la bibliografía de la Dirección de FASTA. La demanda también aporta como prueba un correo electrónico recibido en el INADI a través de la Dirección de Asistencia a la Víctima “en el cual se denuncian una serie de circunstancias que acompañan y avalan los hechos mencionados en la investigación periodística”.

La presentación judicial también destaca que “una vez conocida la noticia en Página 12, en las redes sociales Twitter e Instagram se multiplicaron las denuncias de exalumnos/as reflejando prácticas discriminatorias”.

Esta semana se abrieron otros canales de denuncias en Instagram, para agrupar los testimonios por jurisdicción: Tucumán, Catamarca, Córdoba, Tucumán, Buenos Aires. FASTA tiene 23 colegios en 18 ciudades de 11 provincias, además de una Universidad en Mar del Plata con dos subsedes, en Tandil y Bariloche y varios institutos de formación superior.

En la Legislatura porteña, al mismo tiempo, la diputada Ofelia Fernández presentó un proyecto de declaración en el que se expresa preocupación por las situaciones denunciadas en relación al colegio Aneiros e insta al Poder Ejecutivo de la Ciudad a “investigar en profundidad sobre los acontecimientos y prácticas denunciadas, para tomar con celeridad las medidas pertinentes con el fin de garantizar el derecho a la educación en los marcos establecidos por las leyes educativas en todos los niveles y por los Derechos Humanos que rigen en nuestro país”.

En Catamarca, diputados y diputadas del oficialismo y la oposición, que a la vez son presidentes de las juventudes de sus partidos, presentaron un proyecto de declaración para que se exprese el “máximo repudio” y “preocupación” por el material bibliográfico denunciado por Página 12. Es la primera vez que las y los presidentes de la JP, JR, JPro y Generación Intermedia del PJ en esa provincia norteña unen esfuerzos en el ámbito parlamentario para promover los derechos a una educación sexual integral. En Catamarca hay uno de los 23 colegios de la red educativa de FASTA: se llama Fasta Catamarca. La lista completa incluye escuelas en Tucumán, Jujuy, Córdoba, Rosario, provincia de Buenos Aires, San Juan, Mendoza, Río Negro y Neuquén (ver listado aparte).

Preservativos pinchados

Entre los testimonios que aportó el INADI en su presentación ante la justicia, figura el de una ex alumna del FASTA Catherina, ubicado en el barrio porteño de Palermo, que contó que pedían a las autoridades que “un especialista” les brindaran educación sexual integral y que finalmente un día les dijeron que iba uno y en realidad, era un cura: “Lo único que nos dijo es que estaba mal tener relaciones, nos asustó diciéndonos que el 47 por ciento de los preservativos están pinchados (…) esa fue la mitad de la charla y la otra mitad fue hablando de un niño trans y cómo eso estaba mal y qué enfermos eran los de la comunidad LGBT”. La ex alumna dijo que esto sucedió el año pasado. “De historias así o de actos y comentarios acosadores y machistas tengo un montón”, agregó.

En la demanda, se detallan frases del manual “Nueva Evangelización” denunciadas por Página 12, donde además del adoctrinamiento lesbo y transfóbicos y la proliferación de discursos de odio hacia el movimiento feminista, “se observan críticas hacia distintas leyes nacionales, tales como las leyes de Divorcio, de Identidad de Género, de Matrimonio Igualitario, de Educación Sexual Integral, entre otras. Y con relación a la Ley de Divorcio, dice expresamente que “fue uno de los primeros objetivos de los enemigos de la cultura católica”.

“Sin lugar a dudas, enseñar a cientos y cientos de alumnos y alumnas que “… El lesbianismo es un despropósito, una depravación de la misma naturaleza humana…” , a priori, constituye un acto discriminatorio”, dice la denuncia.

–Utilizar expresiones discriminatorias en manuales educativos para degradar a diferentes grupos de personas que ejercen derechos y garantías consagrados en leyes nacionales como las que regulan el divorcio, el matrimonio igualitario, la identidad de género, la educación sexual integral o incluso la ley de educación nacional, es un límite que nuestra democracia, y sobre todo nuestro Sistema Educativo, no puede tolerar, mucho más si tenemos en cuenta que quienes las reciben resultan niños, niñas y adolescentes –dijo Victoria Donda, titular del INADI, a Página 12.

¿Qué dice sobre las feministas?

Al referirse al colectivo feminista, el manual de FASTA no ahorra adjetivos para descalificarlo al sostener que: “…Esas mujeres enemigas de la maternidad confunden ‘feminismo’ con ‘femineidad’ del mismo modo que otros confunden ‘machismo’ con ‘masculinidad’. En realidad la mujer les importa muy poco el odio –al varón, al orden natural, a la iglesia, y en definitiva a Dios– las ciega irracionalmente. Sólo pretenden imponer, mediante falacias y violencia (ideológica ya sea verbal o física) un modelo de sociedad donde la dignidad de la persona humana se trastoque por el más grotesco permisivismo…”

Para luego agregar: “El feminismo radical busca que la mujer pueda librarse de todo límite moral, de cualquier compromiso u obligación y –si apareciera– de ese molesto intruso que se alojó en sus entrañas” y también afirma que esas mujeres feministas resultan “…sumamente agresivas, prepotentes y gritonas”, señalándolas como “enemigas de la maternidad…”.

Sobre al matrimonio igualitario y la adopción de hijes, se sostiene que: “…La acción de grupos homosexuales y transexuales (o “tránsgenero”, como gustan denominarse a sí mismos) llega hasta el tuétano de la cuestión, siendo las uniones entre ellos reconocidas por el estado laicista como matrimonios legítimos, sin importar que eso pueda significar la aniquilación del concepto de familia y del matrimonio naturalmente entendido”.

La demanda señala que “expresiones como “antinatural”, “depravación de la naturaleza”, “odio -al varón al orden natural a la iglesia y en definitiva a Dios- las ciega irracionalmente”, “aniquilación del concepto de familia “ o “enemigos de la cultura católica”, no solo resultan discriminatorias, sino que además atentan contra los Derechos y Garantías consagradas en la Ley N° 26.206 de Educación Nacional; Ley N° 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los Ámbitos en que Desarrollen sus Relaciones Interpersonales; Ley N° 26.743 de Identidad de Género; Ley N° 26.618 de Matrimonio Igualitario; Ley N° 26.150 de Educación Sexual Integral, entre otras, todas ellas de Orden Público.

Se les imputa a las autoridades educativas de FASTA la violación del artículo 3 de la Ley Antidiscriminatoria que establece que “serán reprimidos con prisión de un mes a tres años los que participaren en una organización o realizaren propaganda basados en ideas o teorías de superioridad de una raza o de un grupo de personas de determinada religión, origen étnico o color, que tengan por objeto la justificación o promoción de la discriminación racial o religiosa en cualquier forma”.

La denuncia es patrocinada por les abogades Emiliano Montini, director de Asuntos Jurídicos, y Analía Mas, asesora legal del organismo.

–Duele pensar en el sufrimiento que deben pasar les niñes y adolescentes LGBT en estas instituciones. Así como resulta intolerable estos discursos de odio cuando vemos que, cada año, aumentan las víctimas de femicidio y travesticidio. Hoy les ex alumnes se animaron a dar testimonio público de los padecimientos sufridos en estos colegios. Nada será igual, trabajamos para que nuestra sea una sociedad más igualitaria y no discriminatoria –dijo a este diario Mas.

Los diez mandamientos

Una ex directiva de uno de los colegios de FASTA, jubilada hace un par de años, se atrevió a romper el silencio ante Página 12 y reveló las imposiciones que rigen como mandamientos en la red de instituciones educativas de este grupo católico integrista:

1- No se puede hacer referencia alguna a los derechos humanos.

2- No se puede conmemorar bajo ningún aspecto el 24 de marzo, Día de la Memoria, que no figura en la cartelera de actos escolares.

3- No se puede pasar en actos escolares música de determinados artistas, entre ellos, Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, León Gieco, Víctor Heredia, Sandra Mihanovich.

4- No se puede hablar de derechos de género ni de diversidad sexual, lo cual está considerado como una aberración natural que va en contra de Dios.

5- Debe considerarse a la democracia como una forma más de gobierno y no enseñarse como una forma de vida, lo cual de algún modo sirve para justificar las dictaduras.

6- El 12 de octubre se celebra bajo la forma de “Día de la Hispanidad”, haciendo alusión a su desprecio profundo hacia los pueblos originarios.

7- Se debe considerar que Argentina debió haberse alineado con Alemania en la 2ª Guerra Mundial para combatir al “comunismo” que se pretendía instalar a nivel mundial.

8- Se reverencia al general Julio Argentino Roca, mentor de la llamada “Conquista del Desierto”.

9- No se festeja demasiado el 25 de mayo sino más el 9 de julio, porque la gesta de 1810 fue una “revolución” y están en contra de todas las revoluciones.

10- No se puede enseñar Educación Sexual Integral, ni enseñar sobre el uso del preservativo como un método anticonceptivo.

Una pesadilla recurrente

José María López Domínguez tiene una pesadilla recurrente que lo estremece: es la escena que vivió cuando tenía 6 años, y estaba en primer grado del colegio tucumano Ángel Boisdron, de FASTA, en Yerba Buena y un profesor de educación física llamado Gustavo, le dijo delante de todo el curso de varones que era “maricón” por seguir el ritmo de la clase de danza que estaban haciendo un grupo de chicas de la escuela a algunos metros de donde ellos jugaban al fútbol.

–Me quedé mirando la clase, yo imitaba un poco los pasos que ellas hacían. Vino el profesor Gustavo, paró el partido y los hizo poner a mis compañeros al lado mío y me dijo: “Eso que hacés es de maricón”. Yo no entendí qué me decía, no sabía qué significaba la palabra maricón ni tenía noción de la homosexualidad. Pero en su tono entendí que era algo que estaba mal. Y me paralizó. Desde ese momento, fue un estigma que me asignaron. Me lo impusieron los propios docentes.

Esa escena disciplinadora, violenta, se le aparece por las noches como pesadilla, una y otra vez.

Su relato es similar al de otros ex alumnos, publicados en redes sociales, donde el bullying por distintas “condiciones” se promueve desde el plantel docente.

–La homosexualidad era la única palabra vinculada a la sexualidad que se mencionaba en la escuela pero siempre con una connotación negativa. Nos repetían que tener relaciones con homosexuales te enferma, te podías contagiar el virus del sida, que era pecado, que los homosexuales son enfermos y que hay que ayudarlos, misericordiosamente, a curarse. Entre los 16 y los 17 años asumí que era homosexual y le pedí a mis padres que me cambiaran de colegio.

José María tiene 34 años y fue alumno del Boisdron desde sala de 5 años, cuando entró en 1990, hasta que en tercer año, cuando pasó a otro, asumió su identidad sexual, y decidió que quería estudiar danza. Se cambió a un colegio confesional, de monjas, donde no sintió el hostigamiento que había padecido en el Bosidron y luego se mudó a la ciudad de Buenos Aires e ingresó a la escuela de baile clásico del Teatro Colón, donde se graduó.

–Soy bailarín y maestro de danza –dice José María.

Cuando leyó los testimonios de otros ex alumnos de colegios FASTA, contando experiencias traumáticas de su paso por las aulas, se contactó con ex compañeras.

–Hablé con una amiga, que es un par de años menor que yo y que vive ahora en Alemania. A ella la hostigaban por ser chilena. Lloramos juntos por teléfono. No solo se promovía institucionalmente el bullying hacia el homosexual, también por la situación marital de tus padres, si estaban divorciados, o cualquier otra “diferencia” con su ideario. Lo más grave es que estas situaciones son reiterativas y se han mantenido con el paso del tiempo, según surgen de tantos testimonios que se volcaron a las redes –dijo José María.

Una alumna trans

“Se burlaban porque yo era afeminado. Me decían puto, mariquita Pérez, siempre instigado por los profesores de educación física: los profesores me hacían bullying”, cuenta Victoria Caram a Página 12, las situaciones que vivió en el colegio Ángel Boisdron de FASTA, ubicado en Yerba Buena, en Tucumán. Hoy es una joven trans, vive en Amsterdam, donde acompaña a víctimas de trata desde el municipio local y dirige un concurso de belleza internacional para mujeres trasngénero que se hace anualmente en Barcelona. Pero en aquel entonces, cuando iba al Boisdron, era un varón. Su transición hacia su identidad de género femenina la inició cuando tenía alrededor de 17 años.

–Cuando te tratan de maricón, te tenés que defender. Porque tus compañeros te quieren pegar. Tuve que aprender a defenderme.

Victoria cuenta que el cura Aníbal Fosbery, fundador de FASTA, con estrechos vínculos con la última dictadura militar, lo hizo sentar una vez en su regazo para confesarse, cuando se estaba preparando para tomar la primera comunión, y le llevó su mano hacia los genitales del religioso.

–Quedé helada, lo empujé, me caí y después salí corriendo. Desde ahí me declaré en contra de la religión. Tengo una fe increíble pero vivo la religión a mi manera.

–¿Se lo contaste a tu padre y a tu madre?

–No. Cómo se lo iba a contar si me decían puto en el colegio, iban a decir que yo lo había buscado.

Su madre es ginecóloga y dueña de una clínica y su padre un empresario ya retirado. Victoria cuenta que desde el colegio citaban con mucha frecuencia a su madre y le decían que tenía que mandarlo a un neurólogo, a un psiquiatra, porque lo consideraban enfermo.

–Y su madre me llevaba y no detectaban nada anormal.

Hasta que en 1998 lo invitaron a dejar la escuela. Terminó el secundario en otra.

Más tarde, cuenta, entró a la universidad y estudió Ciencias Políticas en la UCA de Córdoba, militó en el área de Diversidad del Movimiento Evita en la Patagonia y en Rosario, hizo el cambio de nombre en el DNI con la Ley de Identidad de Género, vivió en distintas ciudades del país, fue peluquera, miss trans en Tucumán, y finalmente hace ocho años se mudó a Europa.

–Leer ahora tantas historias similares, de sufrimiento, de otros alumnos de colegios FASTA me removió aquellos años tan dolorosos –dice.  

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