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28 marzo, 2020
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Jesús María 2020, séptima noche: un gigante rendido a los pies de Abel

Transcurrido medio festival exacto, la buena noticia para Jesús María fue que ya pasaron por las boleterías, contando la noche del jueves de Abel Pintos, más de 100 mil espectadores. Y vale recordar que un par de decenas de miles también habían comprado su entrada anticipada, con lo que esta fiesta ya alcanzó en convocatoria a unas cuantas ediciones del pasado.

Fotografía: Facundo Luque

La expectativa, sin embargo, está en trepar lo más cerca posible a las ediciones 51 y 52 donde la taquilla superó la barrera de los 160 mil espectadores. Falta mucho programa por recorrer y buenos números para acompañar esa meta: Chaqueño Palavecino y Los Palmeras este viernes; Soledad el sábado; Indio Rojas y Damas Gratis el domingo; sin contar la expectativa que hay con el lunes extra de Paulo Londra.

Donde también hay expectativas es en el campo de la jineteada sobre el que ya se avisó que se calculará sobre nueve noches y no sobre las diez tradicionales, habida cuenta de que la muerte del jinete Norberto Cossutta generó la suspensión del pasado martes.

Fotografía: Facundo Luque

Pasadas las primeras cinco noches, a los aspirantes al campeonato se les empiezan a ver las condiciones y posibilidades. Incluso entre los campeones defensores que la siguen peleando en puestos expectantes y, en algunos momentos, liderando la competencia.

Un dato sorpresivo apareció en la categoría crina limpia, la más difícil de todas, porque dos jinetes del Brasil vienen punteando el campeonato. Pierre Rocha concluyó la quinta noche con 40,66 puntos y le sacó una luz de casi diez de ventaja a sus inmediatos seguidores, el campeón defensor -también brasilero- Rafael Safons y el bonaerense Roberto Suárez, que acumulaban hasta anoche 30,99 puntos. En esta categoría, sumar fue una proeza durante la noche del miércoles ya que no pudieron completar su monta 15 de los 25 jinetes que compiten en crina.

Fotografía: Facundo Luque

En bastos con encimera lisa, la pelea parece concentrarse por el momento entre el campeón defensor Ignacio Otero Blanco que alcanzó los 39,99 y que recién a mitad del campeonato pudo ser superado por el representante de Buenos Aires, Gervasio Lennon, con 40,66 puntos. El tercero en disputa es Joaquín Ostheguy de Capital Federal que sumó 35 puntos.

Finalmente, en gurupa surera, Alejando Ramos de la Pampa contabilizó 38 puntos y se ubicó en la primera posición, seguido con 33,99 puntos por el de Santiago del Estero, David Peralta. Y hasta la quinta posición se escalonaban Exequiel Ordinas (Santa Fe) con 31,66, Diego Migueles (Entre Ríos) con 31,65, y Emiliano Lalli -campeón defensor- con 31,32 puntos.

Fotografía: Facundo Luque

Una larga espera

Musicalmente, la tarde arrancó con un par de números interesantes. El crédito local Chequelo Montagnino combinó folklore con cuarteto ante un auditorio que a las 19.30 ya era muy interesante.

En términos de aporte, siempre es bueno encontrar un virtuoso en algún instrumento. Y el hallazgo de esta edición fue la breve presentación de Germán Fratarcangelli (urgente nombre artístico), que con su acordeón hizo un repaso por clásicos del litoral. La velocidad de esos dedos hicieron recordar al “gordo” Roberto Di Filippo, bandoneón de culto admirado por Piazzolla.

Fotografía: Facundo Luque

Otro gratísimo momento lo aportó Horacio Banegas, ya en la trasmisión televisiva. Banegas debiera ser “honoris causa” de cualquier universidad por sus amplios conocimientos y contribuciones a la chacarera santiagueña. La versión híper eléctrica de El quenero se contó entre lo mejor de su media hora de actuación en el Martín Fierro.

23.22 fue la hora señalada para La Cantada y su puñado de canciones festivas que, encabezadas por el Baile de la llama, intentan engrosar el listado de clásicos festivaleros. El carnavalito Zapateo, zapateo de su última producción discográfica hizo bailar a las pobladas tribunas. Un rato antes de la medianoche, la organización informó que, además de colmado, habían pagado si entrada casi 15 mil personas. La previa del show principal estuvo a cargo de Los Trajinantes.

Fotografía: Facundo Luque

A sus pies rendido un gigante

A la 1.20 se produjo una estampida cuando abrieron las tranqueras para que el público pueda disfrutar del show de Abel Pintos desde el campo. El único blanco, a esa hora, se dió en parte de las plateas, donde se notó el impacto de la crisis económica. No estaban llenas y no era para menos: estar ahí costaba casi cuatro mil pesos.

Fotografía: Facundo Luque

La vigencia de Pintos podría explicarse no sólo por haber sido privilegiado con esa voz tan singular y que no mezquina nada sino porque construyó una relación muy humana con sus fans. Acepta sacarse fotos, firma autógrafos, abraza, saluda con amabilidad. Tiene don de gente y nada de divismo.

También podría explicarse su éxito por el desarrollo de un repertorio coherente con sus valores. Lo hizo desde que era un pibe y cantaba canciones de otros y lo sigue haciendo con sus propias composiciones. En Jesús María 2020 solamente tres temas de la lista no llevaban su firma.

Fotografía: Facundo Luque

En realidad, es difícil de explicar por qué un público decide abrazar con devoción a un artista y, tal vez, lo mejor sea abandonar ese intento. Pintos puso a Jesús María a sus pies y cada alarido estuvo justificado.

“No soy un músico tradicionalista y por eso agradezco mucho el espacio que me dan cada año en este festival”, señaló en un momento para invitar a Sebastián Garay y hacer una despojada versión de La Flor Azul de Mario Arnedo Gallo, padre del bajista de Divididos, Diego Arnedo. Pegada a ésa, se despachó con su personal lectura de Cactus de Gustavo Cerati.

Fotografía: Facundo Luque

Del repertorio preparado para Jesús María, 24 temas más los bises, ninguno tuvo desperdicio y una elección arbitraria podría señalar que los momentos más altos estuvieron en canciones como Aquí te espero, Oncemil, Cien años (replicado todo el año por la novela Argentina, tierra de amor y venganza), Tu voz, o Sin principio ni final. La madrugada dejaría a Jesús María 2020 repleta de suspiros.

Fotografía: Facundo Luque

En vivo

Podés seguir lo que resta del festival a través de la transmisión en vivo en el especial de VOS, que comienza cada noche a las 20.30.



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