6.1 C
Córdoba
20 agosto, 2019
Peipus.com.ar

José Luis Espert, el outsider liberal que dice “odiar” la política, pero quiere ser presidente y ya piensa en 2023

Fue –es– el duro de los medios, el de las columnas más ácidas y el de las declaraciones más fuertes en la pantalla chica. Ese trampolín mediático llevó al economista y consultor José Luis Espert a una precandidatura presidencial que comenzará a definirse hoy con las PASO. Pero ese no fue el único motivo importante, según el propio Espert y fuentes del Frente Despertar, su espacio político.

“Hay un espacio que Cambiemos no ocupa. A ellos les da lo mismo ir para un lado que para el otro porque son una maquinaria electoral al servicio de una persona. Eso no conduce a cosas buenas, no va a transformar a la Argentina. Acá es exótico, pero en el mundo las ideas que representamos ocupan la mitad de la biblioteca, desde Chile hasta Australia. En Argentina somos los campeones en distribuir lo que no se genera y la gente se hartó. Ahora hay un lugar para expresar estos pensamientos, más allá del resultado. Hay un sustrato que va a seguir”, aseguran. Por eso prometen continuar luego de este proceso eleccionario y capitalizar el pensamiento liberal.

No fue fácil, no será fácil. Internas fuertes de partido “chico”, el abandono a último momento de uno de los partidos del Frente, que casi les costó la candidatura, y algunas impugnaciones judiciales, sirvieron para que Espert tome un curso rápido de política electoral local. Además, a futuro, tendrá que lidiar con el fantasma de otras “terceras fuerzas” similares, como las que encarnaron Ricardo López Murphy y Domingo Cavallo, por ejemplo, que no tuvieron mayor sobrevida después de una elección exitosa.

“El mundo de la política es muy interesante, la verdad me voy a quedar haciendo política. Vamos a tener algunos diputados y esto recién empieza, vamos a ir siempre por más y en 2023 por la presidencial. Los jóvenes están muy enganchados”, asegura Espert (57), que cerró su campaña la semana pasada en su Pergamino natal, donde abrazó emocionado a su madre y recordó a su padre. Todo terminó en un encuentro con jóvenes: el “Espert-fest” en una cervecería pergaminense.

El jueves, al filo de la veda, el economista realizó una suelta de globos negros y amarillos –en representación del kirchnerismo y de Cambiemos–, con los que “despidió a la vieja política”. Fue en la plaza frente al CCK, muy cerca de Casa Rosada. Lo acompañaron unos 20 seguidores.

“Me quedo, pero estoy convencido de que la política tradicional, los políticos tradicionales, son un verdadero chiquero. Queremos cambiar todo. Es un sistema donde todo es mentira: las afiliaciones, los avales. Hay muchas grietas y hendijas por las que entran los chantas, y no siempre son chicas: hay que dinamitar todo el sistema electoral. Todo se compra y todo se vende”, detalla ante Infobae el candidato, un amante del jazz que estudió Economía en la UBA y la UCEMA y Estadística en la Universidad Nacional de Tucumán. Se casó con María Mercedes González, el 14 de febrero pasado, y tienen una familia ensamblada con hijos de ambos.

“Espert es un líder político. Parece un duro, pero con la gente en la calle es otro. Tiene magnetismo y espontaneidad, todo lo que no tiene Macri“, asegura Luis Rosales, su precandidato a vicepresidente.

Rosales también cree que hay “Espert para rato”. “Cuando se calme esta grieta ficticia va a aflorar una cantidad de gente que está enojada con el sistema, sobre todo los más jóvenes. Y ellos saben quiénes son los que no van más. Esa revolución va a venir de los jóvenes humildes y la tecnología”, asegura.

“Todo empezó como una aventura, y creo que para alguien que fue consultor los últimos 30 años y salta a la política, lo es. Si José Luis se la juega de esta manera es para seguir, para ir por algo más grande. Este tiene que ser el puntapié inicial. La idea es que el Liberalismo esté cada dos años en la discusión electoral. Vamos seguir armando y sin sellos prestados. La idea es ampliar la base y que se sumen todos los que quieran”, destaca el economista Manuel Adorni, precandidato a jefe de Gobierno porteño.

Con todo, la corta carrera política Espert dejó a muchos liberales desencantados en el camino. Algunos de ellos creen que se equivocó al optar por la candidatura a presidente. “Lo razonable era llegar como diputado, ser primero la voz del espacio. Pero él piensa que ir por la presidencia es la única manera para que las ideas liberales pasen a la primera plana. Se largó a todo o nada”, explica alguien que dice conocerlo mucho.

Quizás Javier Milei fue el más notorio de los “desencantados”. Otros, como Roberto Cachanosky, decidieron no subirse al barco de entrada.

En marzo y a través de una carta pública en Twitter, Milei y su socio Diego Giacomini, junto a Mariano Fernández, Gustavo Lazzari y Adolfo Paz Quesada, rompieron con Espert cuando éste comenzó a negocias con el partido Unir Argentina, de Alberto Assef, para que le diera cobertura nacional al frente. Finalmente, como es público, y al filo del cierre de la presentación de las candidaturas, Assef se pasó a Cambiemos y dejó a Espert al borde de no poder presentarse. En Despertar sorprendió el temple e incluso el buen humor del candidato en ese momento de máxima tensión: no le tenían tanta fe.

Finalmente, hubo reencuentro con Milei, quien terminó apoyando la candidatura de Espert, pero no de manera contundente.

“En realidad hay pocos liberales en ese Frente, salvo ‘Alvarito’ (por Alsogaray) y alguno más. Espert espantó a todo el que quiso acercarse”, dice otro liberal desencantado en off the record.

Entre los que no están se oyen críticas a Nazareno Etchepare y Gonzalo Díaz Córdoba, los armadores políticos del espacio. “Son los que se quedaron con los cargos”, argumentan. Etchepare, que trabajó con Carrió y en Cambiemos, es candidato a diputado nacional por la Ciudad, y uno de los hombres más cercanos a Espert en la campaña. Díaz Córdoba, en tanto, va como candidato a legislador porteño.

“Hicimos una campaña muy austera, contamos peso a peso y José Luis es el que hace los números. El financiamiento es de amigos, a los que les devolveremos cuando cobremos lo que corresponde por el ministerio del Interior”, detalla Rosales.

Esta semana, Perfil reveló que el principal empresario detrás de la campaña de Espert vive en Viedma y es familiar de Federico “Fred” Machado, otro patagónico que se dedica a los negocios hace años en Miami, EEUU. El círculo cercano a Espert confirma la noticia. También se habla de más empresarios aportantes y hay hermetismo sobre el tema. Con todo, la mayoría destaca la austeridad del candidato: reuniones con café y nada más, catering muy simple en el búnker de hoy y muy poca gente cobrando en la campaña en la que habrían brillado los canjes.

Espert espera ansioso el resultado de las PASO. Sabe que está lejos del ballotage, pero tienen esperanzas de pelearle un tercer puesto a Roberto Lavagna. “Sería un golazo, pero es muy complicado”, cruzan los dedos en el entorno del autor de “La sociedad cómplice: Los mitos económicos que llevaron a la Argentina a la decadencia y qué hacer para corregirlos”.

Link a la fuente

Temas relacionados

Elecciones en Panamá: entre el hastío por la corrupción y el auge de un candidato independiente

admin

Villa La Angostura, en emergencia por la nevada: los accesos por tierra están bloqueados y evacúan a los turistas en barcos

admin

Un año después del asesinato de Marielle Franco, su herencia se ha multiplicado en Brasil

admin