27.8 C
Cordoba
19 febrero, 2020
Peipus.com.ar

Los lugares que no ocupa el Estado no quedan vacíos

El Estado es insustituible para garantizar la paz social. El miércoles pasado se ceñía una nueva amenaza de incidentes de taxistas y de remiseros en la ciudad de Córdoba: pretendían, con una marcha y con cortes en puentes y en calles, presionar al Concejo Deliberante para que aprobara en un trámite veloz el aumento de las multas para los conductores que trabajan con la aplicación de Uber.

Un fiscal provincial advirtió a los manifestantes que no podrían cortar el tránsito en forma total y desde la Municipalidad se completó con que se multaría y se sancionaría con la quita de chapas a quienes utilizaran para protestar el auto afectado al servicio público. Tuvo efecto: no hubo cortes ni marchas; luego, el Concejo aprobó el proyecto que deseaban taxistas y remiseros, con apoyos y disidencias que dividieron a las principales bancadas, la que hoy es oficialista y será oposición en diciembre, y viceversa. Sin incidentes.

Durante un año y medio, el mismo Concejo debatió un proyecto de ordenanza que finalmente dejó el monopolio de los autos de alquiler a taxis y a remises, un poco menos de siete mil prestatarios, para atender la demanda de una población de 1,4 millones de habitantes, con un área suburbana que eleva este número a casi dos millones de personas y un movimiento turístico en crecimiento.

La normativa dejó afuera a Uber, aunque no en forma expresa, como pretendían los más duros prohibicionistas dentro del oficialismo. Y también dejó afuera a los remises periféricos, unos cinco mil autos que la iniciativa original pretendía pintar de turquesa y que trabajan donde ningún otro quiere hacerlo: fuera del anillo de Circunvalación, en barrios que las centrales y las agencias pintan como zona roja.

Que hayan comenzado a operar los ‘caza-Uber’ en Córdoba es una desafortunada respuesta a un espacio ocupado con deficiencia por el Estado, que con apenas una decena de inspectores de transporte por turno no garantiza a taxistas y a remiseros la barrera legal que es el principal dique que le pueden poner a la aplicación, con un marketing orientado al usuario que los poco innovadores servicios de amarillos y de verdes no pueden igualar.

Uber desembarcó sin permiso, pero quiere negociar un marco de legalidad. No tiene un formulario tipo. En cada ciudad donde se instala, discute una forma diferente, según la resistencia y la permeabilidad de la sociedad y de sus actores.

Sus voceros sugieren que pondrán sobre la mesa de Martín Llaryora desde la legislación mendocina hasta los proyectos que se presentaron en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba), pasando por el solitario intento del concejal cordobés Abelardo Losano, que presentó una iniciativa para generar un registro de choferes de aplicaciones, con requisitos de seguridad, impositivos y laborales que representan un blanqueo de la actividad.

“Todos esos modelos tienen algo en común: son regulaciones modernas que reconocen que existe algo nuevo”, dicen desde Uber.

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado el 22/09/2019 en nuestra edición impresa.



Link a la fuente

Temas relacionados

El día después en Notre Dame | Galería de fotos: as…

admin

Quiénes son los jóvenes que descartaron un arma tras chocar en la Autopista 25 de Mayo

admin

Buscan sancionar con multas y días de arresto a los padres de alumnos que rompan las escuelas bonaerenses

admin