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12 diciembre, 2019
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Morir en el ring: las tragedias que han sacudido a la lucha libre mexicana

Los luchadores mexicanos son auténticos héroes del pueblo. Gracias a los personajes a los que dan vida, sus disfraces y las maniobras arriesgadas que realizan sobre el cuadrilátero, se ganan los aplausos y el cariño del público.

Hoy, el mundo de la lucha libre mexicana está en vilo. La Parka, uno de los gladiadores más emblemáticos en las últimas décadas, sufrió un accidente mientras realizaba un tope suicida en una función en la Arena Coliseo de Monterrey.

Considerado como patrimonio cultural intangible de Ciudad de México, a lo largo de la historia de la lucha libre han desfilado figuras emblemáticas.

Perro Aguayo, Silver King y Dr. Karonte son tres casos -relativamente recientes- de luchadores que conquistaron el cuadrilátero antes de morir y pasar a una mejor vida.

Es uno de los exponentes más emblemáticos en la historia de la lucha libre mexicana. Nació el 18 de enero de 1946 en Nochistlán de Mejía, Zacatecas, y murió el 4 de julio de 2019 a los 73 años en Tala, Jalisco.

Antes de convertirse en luchador trabajó en diversos oficios para sobrevivir, como zapatero -lo que explica su gusto por las botas excéntricas-, panadero y boxeador. El contacto y la rudeza siempre estuvieron presentes en su vida.

En 1975, su fama de rudo y peleador salvaje se catapultó cuando destrozó la máscara de “El Santo” y le propinó una paliza inolvidable, que pasó a ser uno de los episodios más memorables en la historia de esta disciplina.

“El Perro’ está entre los mejores rudos, en cuestión de rudezas y de carisma. Fue uno de los mejores, tal vez el mejor que he visto y hasta la actualidad. Ya no hay de esos rudos”, llegó a decir alguna vez “El Hijo del Santo”.

Al lado de Konan formó una de las parejas más famosas de la empresa AAA, especialmente recordados son sus combates contra Los Hermanos Dinamita (Cien Caras, Máscara Año 2000 y Universo 2000) con quienes tenía una rivalidad que marcó época.

Hacían como querían al público, si querían que se enojara lo lograban enardecer y si se querían echárselo a la bolsa también lo sabían hacer”, recordó el heredero del “Enmascarado de Plata”.

Como otros luchadores de la talla de “El Santo”, “Blue Demon” o “Mil Máscaras”, también filmó películas: “Los Justicieros” y “El Ángel del Silencio”, son dos de los filmes en los que participó.

Finalmente, Aguayo Damián se retiró de la lucha libre en 2001 en su natal Zacatecas, donde enfrentó a Universo 2000, uno de sus rivales más importantes. Sin embargo, perdió dicha batalla y lo pagó con lo más honorable que tiene un luchador no enmascarado: la cabellera.

Cuatro años después de que su hijo perdiera la vida trágicamente en el cuadrilátero, “El Perro Aguayo” falleció el 3 de julio de 2019

“De hecho, nunca se sobrepuso a la muerte de Pedro; en su funeral fue su última aparición pública, de ahí y no quiso dar ninguna entrevista, no quiso salir a prensa, se agradeció siempre todos los homenajes que le quisieron dar en vida, pero realmente con Pedro se fue una gran parte de su vida y tenía mucha tristeza, realmente se puede decir que se fue de tristeza”, aseguró el Khan del Mal, vocero del grupo Perros del Mal.

Manuel Almanza, mejor conocido como “El Dr. Karonte”, una de las figuras de la lucha libre en México en las décadas de los 60 y 70, y creador de una dinastía que incluye a su hijo “Carístico”, falleció el lunes 26 de agosto de 2019.

El “Dr Karonte” figuró como peleador desde 1961, cuando, desde su natal El Salvador, viajó a México para convertirse en uno de los protagonistas de la lucha libre de aquella época. A partir de entonces, nunca dejaría México.

A Karonte se le recuerda principalmente por dos grandes peleas, ambas ocurridas en 1964, que ayudaron a cimentar su leyenda en los encordados como uno de los mejores de su generación.

El primer enfrentamiento fue ante “El Mongol Salvadoreño”, compatriota suyo, a quien venció en San Salvador en enero de aquel año en un enfrentamiento de máscara contra máscara. Después, en abril, vencería en Oaxaca a “El Greco”, en un duelo máscara contra cabellera, que acabó perdiendo el mexicano.

La dinastía de Karonte, a pesar de su retiro en la década de los 80, se mantuvo viva, ya que sus hijos también se formaron como luchadores a su lado: además de “Dr. Karonte Junior”, también se encuentran entre sus vástagos Carístico, Argos, Argenis y Astroboy II.

El Karonte original vivió sus últimas décadas en el barrio popular de Tepito, en la capital mexicana, lugar de rica tradición boxística y de lucha libre, donde formaba a nuevos prospectos de peleadores y donde también se dedicaba al comercio.

De acuerdo con los expertos de la época, Almanza era recordado por su rudeza, que destacaba en la llamada época dorada de la lucha libre mexicana, y nunca perdió la máscara cuando la apostó en un combate, lo que le dio un aura de imbatible para sus compañeros de generación.

César Cuauhtémoc González Barrón, mejor conocido en los últimos años como Silver King, nació en 1968 y fue un peleador de lucha libre a lo largo de tres décadas hasta su fallecimiento en mayo de 2019, durante un evento organizado por “El Hijo del Santo” en tierras europeas.

El luchador tenía en su sangre al “pancracio” y fue uno de los descendientes de la “Dinastía Wagner”. Su padre, el mítico Dr. Wagner, supo ser su mentor junto al Gran Markus. Su hermano, Dr. Wagner Jr., fue uno de sus grandes compañeros en el ring, pero también supieron jugar el papel de rivales.

González comenzó su carrera a mediados de la década de los 80 del siglo pasado con el nombre de Taurus. Formó parte de la Asociación Universal de Lucha Libre hasta que, en un duelo de máscara contra máscara, fue derrotado por “El Hijo del Santo”, que después se convertiría en un aliado.

En la siguiente década, tras unirse al Texano y formar con él el equipo de “Los Vaqueros”, ingresaron al Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), donde Silver King vivió sus mejores épocas.

El peleador ganó ahí el campeonato mundial del CMLL en 1994 y un par de años después, al lado de Dr. Wagner Jr., sumaría otro cinturón a sus vitrinas, consagrándose como campeones en la división de parejas. Y, en un equipo junto a su hermano y Universo 2000, conseguiría también el título mundial de tríos.

Fue en un evento organizado por el Hijo del Santo en Londres, Inglaterra, el sábado 11 de mayo de 2019, cuando enfrentando a Juventud Guerrera, Silver King cayó como un bulto sin reacción tras una “patada” de su contrincante.

En los primeros momentos, Juventud Guerrera y el juez intentaron seguir con el espectáculo, pero Silver King ya no reaccionó.

Falleció de un infarto fulminante al corazón.

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