Mar 19, 2020
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“No te metas con los gatos”: Netflix muestra el increíble caso de un asesino serial

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Hay cierto morbo e incomodidad al elegir ver, sobre la variedad de series y películas de Netflix, un documental cuyo disparador es el siguiente: “Un impactante video en internet reúne a un gran grupo de internautas amantes de los animales que buscan justicia. Mientras, su objetivo ha planeado actos más horribles”. 

Pero es que esta historia policial es mucho más adrenalínica que cualquier serie. Tiene el desagradable condimento de ser totalmente real. Además, tiene una vuelta romántica: mientras que no es un ficticio policía joven y lindo el que intenta atrapar a un asesino joven y lindo, es un grupo de personajes comunes que detrás de sus pantallas hacen un trabajo casi artesanal para encontrar y hacer justicia con un torturador de gatitos. 

No te metas con los gatos comienza exactamente así: se viraliza un video de un hombre torturando hasta matar a dos pequeños gatitos. Que la crudeza de la imagen no amilane a los interesados: apenas muestran algunos segundos del comienzo de los macabros videos y no se ve ninguna imagen del repudiable acto que realiza el asesino después. Porque al comienzo, parece sólo otro video de gatitos y quizá por eso engañó a tanta gente para que lo vea.

Reyes de la internet

Los gatos son los reyes del mundo virtual y fue la crueldad inesperada de encontrarse con esos videos lo que impulsa a un grupo de personas a buscar justicia. A la vieja usanza, crean un grupo de Facebook para encontrar al asesino del que no tienen ni una sola pista. Ni siquiera se le ve el rostro en el pixelado video. 

Con paciencia, a lo largo de dos años y con mucho ingenio, estos “Sherlock Holmes” anónimos se sumergen en la web para intentar rastrear al asesino, al que gracias a una pista anónima le ponen nombre: Luka Magnotta. Conviene reprimir las ganas de ir a googlear el nombre y dejar que el ritmo del documental complete la historia del asesino.

Porque los videos de los gatitos continúan, ante el dolor y la indignación de los perseguidores de Luka. Y, finalmente, como este grupo de personas insiste en anticipar a una policía que no los escucha (por indiferencia, por falta de recursos o por otras urgencias), pasa lo que más temen: Luka lleva sus impulsos asesinos a otro nivel. Ahora sí, la policía se suma a la búsqueda, que pronto será mundial. 

Mientras, los perseguidores han pasado dos años recopilando pedacitos de información sobre Luka alrededor del mundo. Juntando fotos, discriminando la información verdadera de la plantada por la personalidad vanidosa del criminal, rastreándolo y localizándolo a través de paseos eternos por Google Maps, y dando muestras de un sentido de la inducción increíble. Es movilizadora la tenacidad con la que hacen lugar cada día para continuar con la persecución. 

Quiénes somos

La unión hace la fuerza, y se sostienen a través de sus computadoras los unos a los otros en una búsqueda que parece que no tendrá resultados. Pero cuando la policía finalmente escucha a los “nerds de internet” envía a un agente a unirse a su grupo de Facebook e investigar cuál es el trabajo que han estado haciendo desde las sombras, para nutrirse de lo que en algún momento pareció sólo un pasatiempo raro. 

El documental no sólo se sumerge en las profundidades de la retorcida mente del asesino: una infancia de bullying y una juventud de sueños frustrados. También en las de los perseguidores: ¿quiénes son estas personas, que pueden dedicar tiempo a esto, con tanto tesón? Y que continúan, incluso cuando uno de ellos es amenazado por el propio asesino, que da muestras de conocerlo mejor de lo que creían. 

Los protagonistas de No te metas con los gatos siguen adelante, con el fuego de una furia que los sostiene durante meses y meses. Aún cuando la larga búsqueda les hace encontrarse con incomodidades morales y sentimientos más turbios: ¿Qué es lo que les impulsa a hacer eso? ¿Su búsqueda hará daño a otras personas?

Al final, cuando la adrenalina ha pasado y la historia ha concluido, todavía hay una vuelta de tuerca más que No te metas con los gatos reserva para hacer reflexiones duras: ¿su persecución alimentó al monstruo? Y ¿Qué dice de nosotros estar sentados en casa viendo un documental sobre un asesino serial? 



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Cine/TV

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