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21 febrero, 2020
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Se cumplen 15 años del increíble traslado de la Casa Giratoria

El 10 de julio de 1951 comenzó a girar sobre su propio eje la casa construída por Abdón Sahade. Este hombre, de nacionalidad siria, que nada tenía que ver con el campo de la ingeniería se las arregló para dar a luz esta notable pieza.

La vivienda fue construida con materiales tradicionales pero su estructura circular era capaz de girar 360º sobre sí misma buscando la luz solar. Dicha rotación resultaba posible gracias a un ingenioso sistema de engranaje situado en la base misma de la propiedad.

Hasta el año 2004, la casa se localizó en el barrio de Nueva Córdoba, en la esquina formada por las calles Paraná y San Lorenzo, una de las zonas más altas de la ciudad. Al encontrarse en una zona bastante empinada, en su momento ofrecía una vista panorámica de toda la ciudad con las sierras de Córdoba.

Sin embargo con el avance de la urbanización, rodeada de edificios,  fue perdiendo protagonismo. En el año 2002 se aprobó una ordenanza municipal para demoler la construcción giratoria, con el objeto de levantar un edificio de altura: la torre Elysee.

Así también, la reglamentación proponía el traslado de su base metálica al Museo de la Industria.

Base metálica de la casa giratoria. (La Voz/Archivo)

Frente a este escenario, distintas fuerzas se pusieron en acción para no perder esta pieza de ingeniería única en el mundo. Aunque su exilio de Nueva Córdoba era inminente, las autoridades del museo no estaban de acuerdo en que se trasladara solamente su base móvil. Así lo expresa Jorge Amidei, encargado del Museo de la Industria: “El sistema de engranaje no iba a tener ningún valor museológico si no se trasladaba con la casa en sí. Por más que pareciera una locura, la única solución que les dí fue que movilizaran la construcción entera: las bases y la casa”.

A pesar de los riesgos que esto implicaba, finalmente se logró que la casa giratoria sea trasladada de forma completa, en una sola pieza. Previo a esto, hubo que hacer una serie de estudios y un importante trabajo de ingeniería para evitar posibles accidentes y complicaciones.

Logística y planeamiento

En una primera instancia “se les ocurrió trasladar la casa giratoria con un helicóptero. Habían conseguido uno ruso doble motor grande en Lima, Perú pero no podía soportar el traslado de una casa”. Expresa  Raúl Rosseto, responsable del fideicomiso que salvó la casa de la demolición, en una entrevista donde se documenta esta proeza por parte de sus principales protagonistas que decidieron salvar la vivienda.

En el traslado hubo un importante trabajo de ingeniería: se pusieron 18 toneladas de hierro por debajo de la vivienda  y en el interior de la casa se realizó una estructura antisísmica. Se colocaron tacos de madera en lugar de las bases y una vez que la casa quedó liberada se comenzó a movilizar aprovechando el desnivel de la calle Paraná.

Desplazamiento de la casa giratoria. (La Voz/Archivo)

“No nos olvidemos que esta casa está construida con materiales tradicionales, pensábamos trasladarla con una orientación, no teníamos motores para una energía trifásica pero los reductores estaban puestos todavía donde iban y a la casa había que girarla aproximadamente unos 20 grados, con una soga haciendo de correa y con dos personas tirando a mano sobre el reductor giraron la casa 20 grados a mano, sin motores. El poder de la reducción que tiene estuvo tan genialmente calculado que los motores no hacían prácticamente ningún esfuerzo en mover 140 toneladas” comenta Facundo Flores, responsable del traslado.

La mudanza

El 22 de abril de 2004 se inició la mudanza definitiva de la casa desde la zona más encumbrada de Nueva Córdoba hasta el barrio General Paz (donde se encuentra el Museo de la Industria). Con la ayuda de un camión,  un carretón con 128 ruedas computarizadas y la  estructura antisísmica en el interior de la propiedad, se logró evitar el derrumbe a lo largo de 26 cuadras.

El traslado se hizo con la ayuda de un camión y un carretón de 128 ruedas. (La Voz/Archivo)

Los primeros “pasos” fueron admirados por todos los vecinos “Baja de la calle rodeada de la modernidad y de una procesión, de un tenor emocional  impactante, sumado al miedo del accidente y que se rompa” comenta Leopoldo López Orozco, responsable de la inauguración final de la casa en el año 2008

Según testigos presenciales, la imagen de la casa avanzando por las calles de la ciudad era impactante. Una multitud acompañó su traslado desde su salida en Paraná y San Lorenzo. A paso lento pero firme, la construcción era rodeada por la gente como si se tratara de una procesión, al mismo tiempo que era observada desde los balcones con una vista privilegiada.

Imagen panorámica desde los balcones. (La Voz/Archivo)

Durante aquel día, se aglomeraron cerca de 60 mil personas en el trayecto hasta General Paz. Al tratarse de un suceso inédito, la gente se acercaba por curiosidad, por temor a que la construcción se derrumbara y por el valor histórico que el traslado implicaba.

Recorrido

En su recorrido hacia el Museo de la Industria, la casa baja por calle Paraná, gira en Bv. San Juan en contramano, es decir en la mano que va hacia  la Av. Sabattini. Luego da la vuelta con el camión para empezar a tirar directamente con el carretón. Contunúa por  Bv. San Juan hasta Maipú, después gira en Chacabuco y baja hasta Maipú. El puente de la Av. Maipú fue el lugar con máxima aglomeración de gente, se calculaba entre 50 y 60 mil personas.

El cálculo para analizar el paso por puente Maipú se hizo con el mismo calculista inicial que construyó el puente, el ingeniero Fachi, fue muy riesgoso por el sobrepeso bastante grande.Como no se había hecho una prueba real, tuvieron que despejar el área de gente para no correr ningún riesgo.A su paso tuvieron que cortar ramas de  árboles para atravesar la zona del  viejo mercado de abasto, después del puente Maipú, porque la casa era más ancha que lo que estaba previsto.

Al anochecer la casa se deja al frente del Hiper Libertad hasta el otro día.

La llegada al Museo de la Industria

Después de 12 horas de incertidumbre, la casa llegó intacta al Museo de la Industria, en donde se construyó su nueva estructura base. Allí se hizo la fosa para que la construcción se emplazara en su lugar definitivo.

La casa giratoria en el predio del Museo de la Industria. (La Voz/Archivo)

“No sólo cobró historia la casa en su lugar original sino que tuvo un valor agregado con el traslado” dice orgulloso Jorge Amidei, ante el esfuerzo colectivo y trabajo en equipo de ingenieros, técnicos y calculistas.

La casa giratoria se inauguró en el predio contiguo al Museo de la Industria el 2 de septiembre del 2008. Después de varios periodos intermitentes que no anduvo el mecanismo giratorio, finalmente en la actualidad se puede apreciar esta vivienda funcionando como lo hacía hace 67 años atrás.

En una entrevista con La Voz el director nos comenta que para preservar el mecanismo de funcionamiento, la casa se pone en funcionamiento durante 5 minutos, avanza un metro y luego vuelve a la misma posición. Con el mismo fin de preservar el mecanismo, para poder conocer la vivienda en marcha es necesario reservar turnos con anticipación, la muestra se realiza con un mínimo de 10 personas.

Comenta el director que el giro completo se hace en días importantes como lo son el día de la industria o la fecha de “cumpleaños” de la casa giratoria.

Actualmente los familiares de Sahade se encargan del mantenimiento. El año pasado para el aniversario se pintó interiores y exteriores. Por otro lado la gente de alumbrado público se encarga de reparar y revisar los motores.

La Casa Giratoria es una valiosa pieza de museo de la Municipalidad de Córdoba que puede ser visitada en el predio del Museo de la Industria Brigadier Juan Ignacio San Martín, ubicado en calle Libertad al 1100, barrio General Paz.

Está abierta al público de martes a viernes de 8.30 a 17.30 hs.

Tiene dos turnos para poder asistir:

Turnos visita guiada por la mañana: 9 hs y 11 hs (dos por día).

Turnos visita guiada por la tarde: 14 hs y 16 hs (dos por día).

El cupo mínimo es de 10 personas y el costo de la entrada es de $20.

“Los dueños de la casa son todas las personas que quieran venir a visitar Córdoba. Nosotros tenemos la obligación de cuidarla y trataremos de homenajear a don Sahade por muchas vidas. Tengamos esta reliquia en homenaje a don Sahade, sirio como tantos hombres de distintas nacionalidades que enriquecieron esta hermosa tierra. Comenta Leopoldo López Orozco, responsable de la inauguración final de la casa en el año 2008

Carlos Sahade, nieto del inventor de la casa, dice orgulloso: “En el caso de mi abuelo como  de tantos que vinieron a nuestro país, apostaron por Argentina y esto es lo más importante del legado que podamos tener para nuestras generaciones y para las generaciones futuras”.

Raúl Rosseto, responsable del fideicomiso que salvó la casa de la demolición reflexiona: “Que la gente joven que vea esto se dé cuenta que tiene que saber trabajar en equipo para lograr cosas grandes”.

* Estudiante de la UNC | Práctica Preprofesional 



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